lunes, 26 de enero de 2026

Los tableros de Mario Party: los orígenes (Parte 2)

Esta semana os ofrecemos la segunda parte del reportaje sobre los tableros del primero Mario Party. En el post anterior recordamos la aventura en la jungla de Donkey Kong, la tarta de cumpleaños de Peach, el campo de cañones de Wario y la isla tropical de Yoshi. Hoy nos esperan cuatro nuevos escenarios.

 ¿Queréis saber cuáles son?

El primer tablero de esta tarde se desarrolla en una sala de máquinas propiedad de Luigi. El fondo de pantalla está formado por cachivaches extraños y herramientas (tornillos, martillos, tuercas...). Se trata del escenario más sombrío y oscuro del primer Mario Party.

La disposición de los caminos es compleja y laberíntica. La sala está llena de puertas de colores, que se abren y cierran al término de cada turno, haciendo que el itinerario varíe a cada momento. Cada puerta lleva por una ruta diferente.

Alcanzar la tienda de Toad se convierte en una lotería, ya que todo depende de cómo se encuentran las puertas en el momento de tirar el dado. A veces nos obligarán a ir por sitios que no queremos, pero es el único camino posible.

Los robots, a cambio de veinte coins, pueden cambiar la disposición de las puertas. Las casillas de color verde también producen transformaciones en el recorrido. Jugad con eso!!!!!!!!!!!

Todos los itinerarios acaban en una tubería verde, que nos devuelve al principio del tablero.

Si nos topamos con Bowser, este nos regala una moneda que subirá al marcador. ¿Problema? El precio de esta moneda son veinte monedas, así que el negocio no será rentable, ya que perdemos 19 monedas.

Al terminar la partida aparece una estrella, la cual se introduce en el motor de una de las máquinas y la hace funcionar desvelando algo maravilloso: en realidad, esta sala de máquinas pertenece a un precioso barco volador. Gracias al poder estelar el motor de la embarcación se activa y se pone en movimiento

El último tablero oficial es Mario's Rainbow Castle y está inspirado en el décimo-quinto nivel de Super Mario 64: Rainbow Ride, con sus míticos viajes en alfombra mágica y su castillo en las nubes

El tablero se ambienta en el cielo diurno. El camino está hecho de nube. En los márgenes encontramos torres y edificaciones de piedra, junto a globos aerostáticos y gorradas aladas. La ruta asciende hacia el firmamento. Subiendo y subiendo llegaremos a un castillo que se encuentra sobre una nube, la zona más alta del nivel.

Dentro de este edificio el jugador podrá ser recibido por Toad o Bowser, que aparecen alternativamente. Si un participante se encuentra a Toad, el siguiente sí o sí tendrá que vérselas con Bowser. Y luego otra vez con Toad. Y así sucesivamente. Las casillas verdes provocan un intercambio en las posiciones. Tras la visita al templo, independientemente del resultado, Lakitu nos baja de la torre y nos lleva al inicio del tablero.

La escena con Bowser es cruel y dolorosa, ya que nos da una estrella de color negro que no sirve para el contador, y encima nos quita cuarenta monedas

Una vez se proclame al vencedor, aparece un arco iris en el cielo, junto a una estrella tamaño gigante.

El primer Mario Party cuando con dos tableros secretos, que son dominio del rey Koopa.


Uno es Bowser's Magma Mountain. Se desarrolla en una montaña volcánica. Para jugar esta arena hay que cumplir dos requisitos: 


-Ganar los seis tableros anteriores

-Comprar Magma Mountain en la tienda de Mushroom Village por 980 monedas. 


El camino es suntuoso y serpenteante. Primero hay que escalar la montaña, ascender hasta tocar la cima y luego descender para completar el circuito.


Durante la subida encontramos unas estatuas verdes con la forma de la cabeza de Bowser. Si pagamos diez monedas, que no es moco de pavo, tendremos la oportunidad de que la escultura nos teletransporte al piso siguiente de la montaña. De esta manera atajamos y evitamos las curvas y rodeos. 


Sin embargo, no va a ser tan fácil. Además de desembolsar la pasta hay que superar un juego de ruleta. Esta empieza a girar. Hay dos resultados posibles: estrella o Bowser. Si sale el primero, nos llevarán en volandas montículo arriba, ahorrándonos parte del trayecto. Lamentablemente, si sale la figura del rey Koopa además de perder las diez monedas, nos tocará subir a patita, dar el rodeo y tardar más. Menuda humillación y ridículo!!!!!!!!!!!!!!!


En lo alto de la montaña el camino se divide en dos secciones: La ruta de la izquierda va a Boswer. La de la derecha, a Boo (el cual roba monedas a nuestros rivales). La decisión se tomará vía ruleta, aunque esta vez de manera gratuita. Si sale estrella, haremos una visita al fantasma. Si sale Bowser nos tocará vernos la cara con él. Una ruleta decidirá el castigo: o nos quita monedas, o nos quita estrellas.


Cuando un jugador cae en una casilla de color verde, la pantalla tiembla y el volcán entra en erupción, expulsando lava y rocas. Debido al efecto del fuego, los espacios azules (que suman tres monedas) se vuelven rojos (nos hacían perder tres monedas). Esto también ocurre cada tres turnos.


Al término de la partida, una estrella destruye la montaña volcánica. El rey Bowser, que está en la cima, se despeña montaña abajo y es derrotado.


El segundo tablero secreto es Eternal Star. Lo obtenemos tras alcanzar la mágica cifra de cien estrellas en los tableros anteriores


El clan Boswer es como una garrapata: se aferra al papel de “malo malísimo” y no hay quien le eche del cargo. Tras la derrota en Magma Mountain, el rey Koopa pide ayuda a sus hijos, los Baby Boswers, que seguirán haciendo de las suyas en esta arena con forma de estrella gigante fragmentada. La estrella está

ornamentada con grafitis y en el decorado encontramos lápices de color.



El tablero es laberíntico con muchas rutas posibles. Un sistema de tuberías y puntos de teletransporte conectan diferentes zonas del escenario. Al caer en una casilla de interrogación verde Boswer manda a todos los jugadores al inicio del recorrido.


En esta ocasión, no es Toad quien vende las estrellas, sino Baby Boswer. Para conseguir la estrella no solo hay que pagar veinte coins sino también salir victorioso de un duelo de dados: Baby Boswer tira un dado y nosotros otro. Si el jugador saca un número más alto que Baby Bowser nos llevamos la estrella. Si Baby Bowser saca un número más alto, nos quedamos sin star, aparte de perder las veinte monedas. ¿Lo bueno? Nuestra dado está trucado para sacar 8, 9 o 10. Así que no es tan difícil.


Si nos cruzamos a Boswer por el camino, este nos quita una estrella o todas nuestras monedas, así que mucho cuidado!!!!!!!!!!!!!!


La melodía de Eternal's Star es mi favorita. Parece sacada de una peli de naves espaciales, con ese toque épico-heroico que tango me gusta, sin perder el espíritu alegre y festivo de Mario Party.




Cuando la partida termina, se produce la fusión de los diferentes trozos de la estrella, dando lugar a una estrella radiante y completa, la cual ataca a Boswer y Baby Boswer y los manda al espacio exterior. El resto de personajes de Mario Party (Toad, Boo, Koopa Troopa…) desfilan por la estrella despidiéndose, y sale la pantalla de créditos, mientras anochece en Mushroom Village. 




sábado, 10 de enero de 2026

Los tableros de Mario Party: los orígenes (Parte 1)

La primera entrega de Mario Party llegó en pleno apogeo de la Nintendo 64 allá por 1999. Mario, Luigi, Peach, Donkey Kong, Yoshi y Wario se convirtieron en los invitados estelares de la primera gran fiesta de la gran N. Ya en la secuencia de introducción los veíamos discutir acaloradamente sobre quién de los seis debería ser la estrella del evento, con un Toad conciliador que intentaba poner orden.

Esta dura pugna por ser el alma de la fiesta no solo se trasladó a cada uno de los cincuenta minijuegos diseñados para la ocasión, sino también en los ocho adictivos tableros. Con esta propuesta, el género del party game empezó a coger fuerzas y a hacerse popular entre los jugadores.

¿Qué os parece si recordamos los tableros de la trilogía original de la 64 bits de Nintendo?

Empezamos con Donkey Kong Jungle Adventure. La jungla del gorila más famoso de los videojuegos se hizo popular en 1994 en el primer nivel de Donkey Kong Country de Rare. Luego apareció en Mario Kart 64 como circuito del Special Cup, en Super Smash Bros como arena de batalla y en Mario Party 1 como tablero.

El hábitat natural de Donkey y Diddy es un lugar lleno de espesa vegetación, árboles, arbustos, caminos de tierra, plátanos gigantes en el decorado, barriles y ruinas de alguna civilización antigua.

A lo largo del camino encontramos varias encrucijadas o cruces de camino. El jugador debe elegir entre dos itinerarios: uno de ellos es de libre acceso. Se puede pasar sin ningún tipo de problema. El otro está vigilado y custodiado por un Twomp, que nos impide el paso. Si tenemos interés en pasar por el camino bloqueado estamos obligados a pagar diez monedas a Twomp para que nos abra el paso. A veces esto es necesario para acceder a la casilla de Toad y comprarle la estrella.

También hay portones de piedra que nos llevan por caminos alternativos, pero solo se abren si tenemos treinta coins en nuestro marcador. Si no alcanzamos la mágica cifra, nos toca seguir el trayecto normal, sin privilegios.

Si caemos en una casilla verde de interrogación, una enorme roca gigante rueda por todo el escenario. Los personajes que se encuentren en la trayectoria del pedrolo emularán a Indiana Jones y tendrán que escapar antes de ser aplastados. Serán devueltos a la casilla de salida. En este primer capítulo de Mario Party no existían los eventos de acción, así que no se puede pulsar A para saltar la piedra

Boswer nos espera en un punto concreto del tablero. Cuando pasamos a su lado, nos regala una estatua de oro, la cual no sirve para nada y encima le tenemos que dar diez monedas por las molestias causadas

Tras anunciar el nombre del ganador, los personajes encuentran un suculento cofre del tesoro, el cual ha estado perdido entre las ruinas del templo.

El segundo tablero se desarrolla dentro de un rico pastel de cumpleaños: Peach's Birthday cake. Nuestra querida princesa Peach está de celebración, así que no hay nada más divertido que ambientar la partida dentro de una tarta. Se trata de un escenario algo infantil, ñoño y azucarado.


De hecho, la melodía que suena no puede ser más cuca e inocentona.


El pastel es de bizcocho de fresa y el camino está marcado con nata. En el decorado encontramos unas figuras de caramelo con las estrellas de Nintendo, velas, trocitos de chocolate y flores de azúcar. Se me hace la boca agua de solo pensarlo!!!!!!!!!!!!!

A mitad del camino participaremos en un juego de azar dirigido por un Goomba. Hay cuatro semillas de colores (rojo, azul, verde y amarillo). Debemos elegir una de ellas. Tres de esas semillas son buenas, de forma que Goomba las planta y emerge una margarita amarilla. Esto indica que debemos seguir la ruta normal, que nos lleva a la tienda de Toad para comprarle la estrella.

Si tenemos mala suerte y elegimos la semilla mala, del suelo brotará una margarita de color azul con la cara de Bowser. ¿Qué significa esto? El pobre jugador será apartado del camino principal y tomará una ruta alternativa, a través de un plato anexo a la tarta, que nos conduce al malvado rey Koopa. Este nos dará un pastel con pinchos y nos quitará la friolera de veinte monedas

Si caemos en una casilla de color verde, podemos gastar treinta monedas en colocar una planta piraña con nuestra fotografía. Si otro jugador cae en ese espacio, perderá una estrella que pasará al contador de la persona que cultivó la planta piraña. Se trata de una especie de Monopoly: compramos la casilla para que otro jugador pague y nos dé estrellas.

Al finalizar la partida, las velas de la tarta se encienden creando un espectáculo maravilloso con fuegos artificiales y serpentinas.

El tercer escenario es de ambiente playero y veraniego: la isla tropical de Yoshi. Disfrutamos de un sol radiante, playas de arena fina, un mar de aguas cristalinas y árboles frutales.


La música es marchosa y pegadiza, con un toque salsero que nos entrarán ganas de bailar.



El tablero consta de dos grandes islas: la primera, que es la zona de baño; la segunda, que está plagada de vegetación, frutas (melones, sandías, plátanos, cocos...) y palmeras. Ambas islas están comunicadas por puentes de piedra, que se encuentran vigilados por Thwomps. Para pasar de un islote a otro hay que pagar coins. El precio inicial es de una moneda. A medida que pasa la gente, el peaje sube. Si nos falta pasta, no nos dejarán cruzar y debemos permanecer en la misma isla. Si queréis liarla parda os animo a subir la cuota al principio de la partida. De esta forma solo los más adinerados podrán pasar al otro lado

En una isla está Toad. En la otra, Boswer. Al caer en una casilla verde, Toad y Boswer intercambian sus posiciones. Bowser pasa de una isla a otro surfeando con su concha. Después un sheep-sheep se come a Toad y lo escupe en la otra isla.

¿El peor momento? Que uno de estos "cambios de ubicación" se produzca cuando estemos a una casilla de alcanzar la tienda de Toad. La alegría torna a pesadilla en cero coma, ya que Sapín se esfuma delante de nuestras narices e irrumpe Bowser, el cual nos vende un inútil flotador por treinta monedas.

Debemos ser estratégicos a la hora de gestionar los peajes, los cambios de isla y las casillas verdes para evitar al rey Koopa y estar siempre en el lado bueno, que es el de Toad. No obstante, al depender de los dados, tampoco es que podamos hacer mucho. Al final, es una lotería. A veces hay suerte y otras no. Lo mejor es tomárselo con humor.

En el decorado encontramos dos yoshis separados. Uno está atrapado en un islote rodeado de agua con remolinos. El otro yoshi llora al ver a su amigo en apuros. Al acabar el juego y anunciar al ganador, se crea un puente para liberar al primer yoshi y que ambos se reencuentren y se abracen.

El cuarto tablero es Wario's Battle Canyon. Esos cañones que tanto nos ayudaron en Super Mario 64 (gracias a ellos y a la gorra roja, el fontanero podía elevarse en el aire y sobrevolar los escenarios) son un elemento clave

El tablero tiene lugar en un entorno bélico. Aparte de los cañones encontramos en el decorado aviación, banderas, globos aerostáticos y un sinfín de material de artillería.

El escenario está compuesto por cinco islas desoladas: tres de arena, una de hierba y otra de hielo. En cada punto cardinal hay una isla. La quinta, está situada en el centro. En este islote central se encuentra Bowser y todas las casillas contienen pruebas de un jugador.

Las casillas rojas (que nos restan tres monedas) se reparten por la isla de hierba. Y las casillas de color azul (suman tres monedas) por el resto.

Para pasar de una isla a otra debemos usar los cañones. Un bomb nos empuja al interior del cañón, que es lanzado al aire. Caeremos en un punto aleatorio de la siguiente isla. Cuando ya estemos en el aire, un cursor se moverá caóticamente por todas las casillas. Al pulsar A pararemos el cursor y nuestro jugador aparecerá sobre la casilla marcada.

Toad va cambiando de isla, así que la suerte y la habilidad para parar el cañón en el punto que queramos son fundamentales. La rabia que da caer en una casilla "justo después de Toad"

Al caer en un espacio de interriogación verde, la dirección de los cañones cambia. Podemos pagar a Shy Guy para que agarre a uno de nuestros rivales y se lo lleve a la isla del centro, donde está el rey Koopa. En definitiva, nosotros damos monedas para que otro concursante visite a Bowser y este le quite dinero: perder para que otros pierdan. Y de propina, una patada que nos lleva a una casilla aleatoria del mapa.

Si queremos rizar el rizo, le podemos pedir a Shy Guy que nos lleve a esta isla. El momento es absurdo: ¿Pagar para que Bowser nos robe coins? En algún momento lo hice para descojonarme de mí mismo.

No obstante, si por algún casual la tienda de Toad abre en la isla central, no tendremos más remedio que enviarnos a nosotros mismos pagando al tipo tímido

Al acabar la partida asistimos a un espectáculo pirotécnico con los bombs. 

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Actualización de Microsoft Rewards

Todos los años me gusta dedicar una entrada al sistema de recompensas de Microsoft para contaros las últimas novedades. Esta vez lo hago en el tiempo de descuento, a unas pocas horas de acabar 2025. 

Desde que me inscribí al programa allá por enero de 2022, he ganado la friolera de casi 705000 puntos (que son unos 700 euros). Ese dinero lo he destinado a ampliar mi biblioteca digital. Apoyándome en las ofertas semanales de la Store de Microsoft (con rebajas de hasta el 90%), he alcanzado la cifra mágica de 200 títulos adquiridos: Blasphemous, las trilogías de Spyro y Crash Bandicoot, Sonic Origins, GTA IV y V las remasterizaciones de Wonder Boy y Alex Kidd, 99 Vidas, Dead Rising 4 o Final Fantasy VII

El pasado 3 de diciembre conseguí el último distintivo que me quedaba (la racha de 999 días seguidos haciendo el conjunto diario). 

En el post de hoy os voy a actualizar el estado actual de los Microsoft Rewards, las diferentes formas de ganar puntos, las cosas que se han mantenido, las que se han quitado y las nuevas cuantías de premios. En un año han pasado muchas cosas. 

Empezamos con el tema más polémico del año: la desaparición de las suscripciones a Game Pass (tanto  mensuales como trimestrales) del catálogo de recompensas. Ahora, si queréis apuntaros a Ultimate toca "pasar por caja" y vía tarjeta regalo conseguir los 26,99 euros que vale el mes. Eso son 26.400 puntazos. Os recuerdo que en octubre subieron el precio de la suscripción de 18 a 27 euros.

Antes del cambio, un usuario suscrito a Microsoft Rewards podía permitirse el lujo de tener Game Pass gratuito "ad eternum". La suscripción mensual costaba 12.000 puntos. Cada mes, ganabas entre 13.000 y 14.000 puntos. Te daba de sobra para mantener el chiringuito y podías fallar en las tareas algún día. La gente estaba muy contenta con esto. 

Con el sistema actual, estando suscrito a Ultimate ganas alrededor de 20.000 puntos, pero la suscripción cuesta 26.400 puntos. Está claro que es imposible mantener el Game Pass mensual. Microsoft busca que todo el mundo pague religiosamente y todas las cuentas sean rentables. De nada sirve tener millones de suscriptores si luego se costean el Game Pass sin pagar un duro, todo a base de puntos. No era rentable para el negocio. 

¿El aspecto positivo? Los puntos por tareas de la app han subido bastante. Ahora se ganan 6.000 puntos más al mes, ideal para aquellos que nos encanta comprar juegos, y no tanto para los que quieren cubrir gastos. Esto sería el punto más negro de este año 2025 en los Microsoft Rewards.

Solo los miembros de Ultimate ganarán 
las mejores recompensas 

Vamos con un poco de alegría para compensar el mal trago. El año pasado, todos los usuarios contaban con un puzle de doce piezas que había que rellenar realizando tareas. ¿La recompensa? 1000 puntos por completar el rompecabezas. Al principio te daban una pieza cada semana por realizar tres búsquedas en Bing siete días seguidos. Se tardaba tres laaargos meses (doce semanas, pieza por semana) en completar el puzle. A finales del año pasado daban una segunda pieza por fichar siete días consecutivos en la App de Bing. El plazo para obtener los 1000 puntos se redujo a la mitad: ahora se tardaban seis semanas (un mes y medio).

Desde el pasado verano hay una tercera manera de obtener pieza semanal: navegar treinta minutos en el navegador Edge desde el ordenador siete días seguidos. Tan solo hay que instalar el navegador en el PC, ingresar el usuario y tener Edge en primer plano durante media hora. No hace falta hacer nada. Tan solo dejar el ordenador encendido con el navegador puesto. 

De esta manera obtener tres piezas por semana. En un mes habremos completado el puzle. Además, nos darán puntos semanales por obtener las piezas semanales: 100 puntos por las tres búsquedas, otros 100 puntos por navegar en Edge, y 50 por meternos en la app de bing. 250 puntos por semana, 1000 al mes más otros 1000 por finalizar el puzle. No está nada mal...¿Verdad?

Con respecto a la app de Bing el panorama es continuista y apenas hay cambios respecto a la última vez que os hablé de los Rewards. 

-Se mantiene el registro diario. Tan fácil como cliquear en la moneda que aparece en la aplicación siete días seguidos. El primer y el segundo día nos dan cinco puntos. El tercero y el cuarto, diez. El quinto y el sexto, quince. El séptimo, la pieza de puzle y 50 puntos

-Sigue el conjunto diario. Hay que pinchar tres enlaces cada día. Nos dan diez puntos por cada link en el que pinchemos. En total, treinta puntos diarios. Si lo hacemos diez jornadas consecutivas tenemos extra de 150 puntos. Pocos cambios en este aspecto

-Las búsquedas otro clásico. Cada búsqueda son 3 puntos. Podemos ganar 60 puntos por búsquedas en nuestro teléfono móvil y otros 90 por las de ordenador o Edge. Durante el Black Friday del pasado mes de noviembre, y ahora en Navidad hay una promoción especial que nos dan el doble de puntos por las búsquedas: 120 en el móvil, y 180 en PC. En total, 300 diarios, pero solo durante estos días.

-No nos podemos olvidar del "Leer para ganar". Obtenemos 30 puntos al día por leer diez noticias de la aplicación Bing (3 puntos por noticia). Hace un par de meses hubo un fallo y los puntos se obtenían por MSN Noticias. Ahora funciona con normalidad.

-Por último, las actividades especiales. Aquí se ha producido un cambio en el horario. Todos los días a eso de las 1:00 de la madrugada (2:00 en horario de verano) aparece un enlace de 5 puntos con una cita motivadora. Luego por la mañana (alrededor de las 10:00) aparecen dos enlaces de 10 puntos cada uno los lunes, martes, miércoles, jueves y viernes. Los lunes aparecen dos tarjetitas de 15 puntos por tener el nivel 2 de Rewards en Bing (es decir, por alcanzar los 500 puntos en un mes)

Y dejamos para el final la novedad más sustanciosa, que llegó el pasado enero: el centro Rewards, que podemos disfrutar en consola, móvil y ordenador. Incluye tareas comunes/generales, y tareas exclusivas para los miembros de Game Pass. Desde octubre la cuantía de los premios varía en función del nivel de nuestra suscripción (Estándar, Premium o Ultimate), haciendo que las ganancias sean cuatro veces más grande para los usuarios de Ultimate que pagan los 27 euros mensuales, y reduciéndolas para el resto de jugadores.

Las tareas comunes apenas han cambiado respecto al año pasado, aunque ha habido alguna novedad por ahí.

-El registro diario. Nos dan puntos por meternos en la app Xbox del móvil y "fichar" todos los días. Los ciclos son de cinco días, reiniciándose cada vez que llegamos al quinto. Un usuario de Ultimate gana 8 puntos el primer día, 16 el segundo, 24 el tercero, 32 el cuarto y 50 el quinto. Los premium y estándar ganan aproximadamente la mitad menos, y los que no tienen suscripción, un 75% menos. 

-Jugar a Jewel. Todos los días nos piden superar un nivel de este imitador de Candy Crush. Nos dan 10 puntos a los usuarios de Ultimate, y 5 al resto

-Jugar a un juego de PC. Debemos probar un título de ordenador quince minutos todos los días. Yo os recomiendo el Solitario, que es gratuito, fácil de instalar, ocupa poco espacio y es divertido. Basta con tener la computadora encendida con el juego aunque no se interactúe con la pantalla. Nos dan 20 puntos a los de Ultimate, 10 a estándar y premium y 5 al resto.

-Bonificación semanal de PC. Es la principal novedad de este año. Hay que jugar al menos cinco días a la semana al ordenador durante quince minutos. Podemos fallar los días y no romper la racha. Los lunes se reinicia. Al principio eran 150 puntos, pero en octubre nivelaron las cuantías: 260 para Ultimate, 130 para Premium, 110 para Estándar y el resto. 

-Jugar a un juego de consola. El mecanismo es idéntico al de PC pero con la Xbox. Debemos probar un título Xbox One/Series S/Series X y tenerlo encendido quince minutos todos los días. La recompensa es 20 puntos para Ultimate, 10 para estándar y premium y 5 para los demás. No hace falta que sea un juego de Game Pass.

-Bonificación semanal de consola. Igual que en el ordenador. Hay que jugar al menos cinco de los siete días de la semana a nuestra Xbox. Si se nos olvida dos días no pasa nada. La racha no se rompe. Como sucedía en PC, la racha se reinicia el lunes. Al principio eran 250 puntos. En octubre lo nivelaron: 260 puntos para usuarios de Ultimate. 130 para Premium. 110 para Estándar y el resto. 

Nos quedan las tareas exclusivas de Game Pass. Se puede decir que el sistema se ha simplificado ya que han desaparecido muchas actividades emblemáticas como el logro diario de 5 puntos, la visita diaria de 3 puntos, las tareas semanales de 40 puntos o las mensuales de 25, 100, 500 y 1000 puntos. No hay nada de eso. Tampoco los típicos trabajillos de "Mata a 50 soldados en Goldeneye 007" o "Da diez vueltas al circuito de Mónaco en F1".

Ahora es todo mucho más sencillo y accesible, aunque también nos obligan a tener la consola encendida más tiempo. Hay tres tipos de actividades: diarias, semanales y mensuales.

-La tarea diaria da 20 puntos a Ultimate y 10 a Premium. Debemos jugar quince minutos a un título de Game Pass todos los días. Al igual que en consola o PC basta con tener la pantalla activa. Si optáis por un juego del catálogo de Game Pass, la tarea serviría para los puntos de Game Pass y los de consola. Se matan dos pájaros de un tiro!!!!!!!!!!!!!!!!!


-La tarea semanal consiste en jugar los siete días de la semana a Game Pass. El "problema" es que los premios solo aparecen el quinto, el sexto y el séptimo día. Los cuatro primeros días no dan recompensa. Si llegamos al quinto día, aparte de sumar puntos se activa un multiplicador para la semana siguiente. 

Lo vamos a explicar con un ejemplo. Un usuario de Ultimate ganaría 80 puntos el viernes, 20 el sábado y 75 el domingo en su primera semana. Al llegar al viernes se activa un multiplicador de X2. Los puntos de la semana siguiente se doblan, de forma que se ganaría 160 puntos el viernes, 40 el sábado y 150 el domingo. Si esa semana volvemos a llegar al quinto día se activa un multiplicador de X3 para la semana siguiente, de forma que se ganaría 240 puntos el viernes, 60 el sábado y 225 el domingo. Y si volvemos a llegar al quinto día, el multiplicador se dispara a X4 la siguiente semana. Ganaríamos 320 puntos el viernes, 80 el sábado y 300 el domingo. 

El máximo multiplicador es el X4. A partir de ahí no podemos subirlo más, pero sí mantenerlo. De esta forma, todas las semanas un usuario Ultimate ganaría 700 puntos por jugar a Game Pass. 2800 puntos por mes. Una pasada!!!!!!!!!!!!!!!!! Así no se echan de menos las tareas mensuales de 1000 y 500 puntos del sistema antiguo. Un usuario Premium con el multiplicador de X4 ganaría hasta 350 semanales. Hay que reducir a la mitad todas las cantidades que os he puesto antes. 

-Las tareas mensuales son dos, y ambas comparten la misma mecánica: hay que probar títulos diferentes de Game Pass. Por conectarse a cuatro juegos regalan 80 puntos Rewards a los Ultimate y 40 a los que poseen el Premium. Por conectarse a ocho juegos regalan 560 puntos Rewards a usuarios de Ultimate y 280 a los de Premium. Como siempre, hay que jugar durante quince minutos para que el título cuente y se refleje en nuestro historial. Aparece dibujada la carátula del juego en nuestro paquete mensual. 

Antes de acabar la entrada me gustaría recordaros que los puntos obtenidos por compras en la Store de Microsoft también han cambiado. Un usuario Ultimate obtiene 40 puntos por euro gastado. Un premium 30 puntos. El Estándar 20 puntos, y el que no tiene suscripción, 10 puntos. 

Como veis, ha sido un año muy movidito en el programa de fidelización de Microsoft. La compañía ha dado prioridad a los usuarios de Game Pass sobre todos los demás de forma que solo los suscriptores de Ultimate se llevan las mejores recompensas, aunque el sistema se mantiene de forma modesta para los que tienen ordenador y consola, o utilizan los navegadores de Microsoft.